Alex es un chico con inquietudes. Está en segundo curso de políticas. Sospecho que milita en algún partido de izquierdas, aunque se muestra retraído y misterioso al respecto. Está convencido de que me mantengo fiel al ideario de mis ancestros. Por fortuna tiene interés en aprender y sospecho que desarrolla cierto espíritu crítico. Mis charlas con él son ilustrativas para ambos.
*
—Seguro, si no
este mes el siguiente o dentro de un año, depende de si el Sr. Feijoo se decide
a presentar la moción con permiso del belga o del vasco. La situación es tan
inestable que puede desatarse el huracán en cualquier momento. ¿Tú vas a votar?
—Desde luego, ¿y
tú?
—También, no he
dejado de votar siempre que he tenido ocasión desde el 77, bastantes años me
hurtaron ese derecho.
—¿Votarás a pesar
de todo lo que está pasando?
—A pesar de todo.
—¿Y a quién?
—Eso no se
pregunta, el voto es personal y secreto, pero te doy pistas: voy a votar a un
partido que proclame y defienda la igualdad, el matrimonio entre gente del
mismo sexo; el derecho al aborto libre y voluntario; la eutanasia; la sanidad y
la educación públicas y universales; la estabilidad y la dignidad de las
pensiones; un salario mínimo decente; un estado laico; la persecución sin
excusas de los corruptos, ya que la corrupción parece una moderna Hidra
inextinguible; un buen transporte público adaptado a los tiempos que corren;
que resuelva de una vez el problema de la vivienda; que no me engañe con
bajadas de impuestos que después no se cumplen.
—¿No quieres que
te bajen los impuestos?
—Bajar los
impuestos y tener buenos servicios públicos es un oxímoron, o sea un imposible.
Quiero que me cobren los impuestos que me corresponda, que los administren bien
y los empleen en los servicios públicos que te decía, que se mejoren las
condiciones de todas las personas y no las de unos pocos como sucede con las
privatizaciones, que solo benefician a los pudientes. No quiero el modelo
sanitario americano, no quiero nada de estilo Trump.
—¿Y si no
encuentras un partido que reúna todas esas cosas?
—Pues tendré que
conformarme y votar al que más se le aproxime, pero votar, voto
—Y yo también.

No hay comentarios:
Publicar un comentario