Alex es un chico con inquietudes. Está en su segundo curso de políticas. Sospecho que milita en algún partido de izquierdas, aunque se muestra retraído y misterioso al respecto. Por fortuna tiene interés en aprender y sospecho que desarrolla un cierto espíritu crítico. Mis charlas con él son ilustrativas para ambos.
—Como el resto de la
población, nadie se esperaba esto. Debe ser verdad que el PSOE está en shock.
—Por lo que he oído el
asunto llevaba coleando más de dos años.
—Cierto, y a
instancias de las fiscalías europeas, si no hasta es posible que nadie se
hubiera atrevido a meter las narices.
—Pero también se ha
sumado a la investigación el seudo sindicato Manos Limpias.
—Sí, pero esos a
rebufo, a ver si pillan algo, que parezca que ha sido cosa suya.
—Menos mal que el
asunto no salió antes de las elecciones, si no la debacle del PSOE hubiera sido
mayor.
—El juez Calama actuó
con mucho respeto institucional, no quiso hacer más sangre de la imprescindible.
—Pero el auto es
demoledor
—¿Lo has leído?
—Desde luego
—Yo solo el resumen
del Poder Judicial, pero es para echarse a temblar, no deja títere con cabeza a
lo largo y ancho de sus 85 páginas, el juez encuentra ‘indicios’ de tráfico de
influencias para obtener beneficios económicos, acceso anticipado a información
privilegiada, red organizada de influencias para obtener beneficios siguiendo
las instrucciones directas de Rodríguez Zapatero, canalización de fondos de
origen ilícito hacia él y hacia la sociedad de sus dos hijas, blanqueo de
capitales, sociedades instrumentales para evitar pagos en España y no sé si
alguna cosa más.
—Con eso ya hay para
preocuparse.
—Ahora a ver que dice Zapatero
el dia dos de junio.
—Quisiera pensar que
va a aclarar muchas cosas, pero me temo que el daño ya está hecho, el referente
moral que representaba para su partido y para el progresismo en general ha
quedado seriamente dañado. Por otra parte, no parece que el juez Calama sea un Peinado,
el auto no es para tomarlo a broma. Me temo que Zapatero lo tiene difícil.
—Lo que no entiendo es
que puede guiar a un señor que tiene la vida resuelta para mientras viva, con
sueldo vitalicio, asesores, chofer y no sé cuántas cosas más que le quedan a
los ex presidentes, a meterse en esos berenjenales.
—En otros casos
conocidos – por desgracia habituales- supongo que la avaricia y la sensación de
impunidad generada por una justicia manipulable y el ejemplo del emérito que no
es precisamente un buen ejemplo. En el caso de Zapatero no lo entiendo, mejor
que se hubiera contentado con el viejo refrán: ‘zapatero a tus zapatos’. Esperemos,
manteniendo la presunción de inocencia, a la comparecencia del dia dos.
—Que dios nos pille
confesados y que los indicios se queden en eso.

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